A QUIEN DE BAILAR TIENE GANA, POCO TANIER LE ABASTA. Refrán sefaradí.
Ben Gurión lo admiraba con mesura y le tenía gran respeto; sus enemigos, gran miedo. Era peligroso como rival político y mortal en defensa de Israel, su gran obsesión. Era un halcón, sí, pero nuestro halcón. Tildado por muchos de cruel, entonces y ahora, habría que preguntarles si realmente sabían, saben, quienes eran y son los enemigos,...