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Tzahal.

tzahal

A CAVESA DEL HAMOR, PIEDRE LA LICHÍA Y EL CHAVÓN.

Refrán sefaradí.

“Planteamos tomar medidas contra los rabinos que incitan y crean la atmósfera que alienta este comportamiento”. Estas palabras son parte del discurso del ministro israelí de Defensa, Barak, que sacadas de su contexto, pueden llevar al lector a imaginar cualquier situación, por extrema y disparatada que parezca. Los discursos, los rumores, las noticias, oídos desde fuera de Israel no son tal; por lo general son otra cosa. Israel, claro está, es diferente, y todo lo relativo a Israel es diferente, dependiendo de quién sea el que lo narre que la impresión causada sea positiva o negativa. Hay discursos que provocan rumores y rumores que, en los medios españoles, sirven de base a una noticia. Hay, en definitiva, discursos para consumo interno y discursos teletipo. No necesitan mucho las agencias y corresponsales españoles para teñir de rojo sangre la menor alteración en el acontecer diario israelí. En esta ocasión y aunque los hechos vienen rodados desde hace meses, han obligado a las altas instancias del Estado de Israel a intervenir públicamente. No sólo Ehud Barak, sino también el primer ministro Benjamín Netanyahu se ha expresado en términos de preocupación ante los desplantes de no más de diez o doce soldados negándose a participar en la evacuación de colonias en Cisjordania.

De momento solamente es algo más que simples pancartas y declaración de intenciones, pero, en el Ejército, hechos de este tipo se sabe cómo y cuándo comienzan, pero no cómo van a terminar. Primeramente hay que considerar que son jóvenes, muy jóvenes, estos soldados. Todos de sólida formación religiosa y sionista y proceden en su gran mayoría de los asentamientos. Desde sus centros de estudios talmúdicos manifiestan sin ambages que, con ser altamente edificante servir en el Ejército y luchar por la defensa de la Santa Tierra de Israel, para fines políticos en contra de la propia comunidad judía. Consideran, por tanto, un pecado impedir colonizar la Tierra de Israel. Como se ve, algo que puede resultar anecdótico, pero que encierra, de sostenerse y de ser tolerado, en una verdadera bomba de relojería.

Esta disyuntiva sobre si aplicar mano dura o, sencillamente, aplicar pomada en la herida, me hace recodar una pequeña anécdota, que precisamente por su singularidad, parece un chiste: Le ocurrió a un chico que seguía sus estudios en la capital del Reino, y un día, al observar que su tesorería había menguado alarmantemente, le puso un telegrama a su padre en los siguientes términos:

-Papá, mándame dinero.

Sin más.

El padre montó en cólera, según cuenta, y dijo, abanicando la sala con el telegrama:

-¡Este niño no tiene vergüenza! ¡Mira lo que escribe, dándome órdenes!

La madre tomó el papelito entre sus dedos y, suavemente, dijo con voz melosa:

-Hay que ver cómo eres, Papá. Mi pobre niño no te da órdenes, sólo está rogándote: Papá, mándame dinero.

A lo que respondió el progenitor:

-¡Ah, bueno, si es así…!

Es bueno templar los nervios para que no chirríe la maquinaria, pero sin olvidar que las Fuerzas Armadas se sustentan en un claro concepto de jerarquía y que Israel supervive gracias a esta evidencia. Puede que haya un fondo de racionalidad en la toma de posición personal de esta tropa respecto a la politización del Ejército e, incluso, de su actividad, pero no le compete a la soldadesca enjuiciarlo y, mucho menos, manifestarse públicamente al respecto. Que la política no tiene espacio en las FF.AA. y que los soldados no deben elegir qué misión conviene en función de su ideología deben constituir un solo principio irrefutable para la buena marcha del negocio. Israel es Israel, y no la imagen ideologizada que cada uno haya dibujado en su cerebro. No vaya a ser que se le dé la razón al herrero que usa en su propia casa cuchillo de palo.

Haim.

http://haimfer.blogspot.com/

Recomiendo visualizar: www.youtube.com/watch?v=Io3iRBe3z-Q



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