
El Renacimiento de los Bnei Anusim
Por Michael Freund
A principios de año, un gran momento tuvo lugar en la historia de la judería ibérica.
Por primera vez desde la inquisición, un descendiente de los judíos que fueron
forzados a convertirse, retornó a España para tender una mano a sus compatriotas Bnei Anusim (a los que los historiadores se refieren con el término peyorativo de“marranos”).
El Rabino Nissán Ben Avraham, quien creció en la isla de Palma de Mallorca, fue
enviado por Shavei Israel, organización que presido, con la meta expresa de
fortalecer los lazos entre el pueblo judío y sus hermanos los Bnei Anusim.
Desde que llegó a la región, el Rabino Ben Avraham ha visitado regularmente
Barcelona, Alicante, Sevilla, Palma y Valencia, donde ha organizado distintas
actividades educacionales, sociales y culturales, para ayudar a los Bnei Anusim a acercarse a sus raíces.
Esto, marca el cierre de un ciclo muy personal para el Rabino Ben Avraham, quien descubrió sus raíces judías cuando era pequeño, después de que su madre se las reveló de una manera muy particular.
A los 21 años, dejó Palma de Mallorca y se mudó a Israel, donde retornó al
judaísmo, y luego siguió avanzando y recibió ordenación rabínica, la cual está
utilizando adecuadamente en la tierra donde nació.
Este desarrollo, resalta el excitante fenómeno que está teniendo lugar alrededor de todo el mundo hispano y Portugal parlante.
Puede sonar fantástico, o incluso descabellado, pero el hecho de que después de
más de 500 años de que el Rey Fernando y la Reina Isabel intentaron borrar todo vestigio de vida judía en la península ibérica, un número cada vez mayor de descendientes de las víctimas emergen de las sombras, reclamando su legado.
Estas personas, usualmente conocidas como “Marranos”, “Nuevos Cristianos” o
“Bnei Anusim” (Anusim es el término hebreo para “aquellos que fueron forzados”) no son sólo parte de las páginas de viejos libros de historia. Son un fenómeno vivo, hombres y mujeres de todos los sectores económicos, sociales y culturales, los cuales buscan renovar los lazos con el pueblo judío. Y yo creo, que nosotros les debemos a ellos, así como a sus ancestros, el extenderles una cálida bienvenida y recibirlos nuevamente en nuestra casa.
Piénselo: durante siglos, sus ancestros vivieron como católicos bajo la mirada de la inquisición, yendo a misa y fingiendo piedad, intentando deshacerse de aquellos que podrían perseguirlos. Pero detrás de las puertas, muchos se aferraron fuertemente a la fe de sus ancestros, preservando la flama del judaísmo y pasándola a las generaciones futuras.
En secreto, encendían velas de shabat, construyendo un armario especial para
esconderlas de los ojos entrometidos de sus vecinos hostiles. Iom Kipur, el día más sagrado del calendario judío, era observado uno o dos días más tarde que el día tradicional, para que los agentes de la inquisición no descubran su fidelidad
clandestina al judaísmo y decidan quemarlos en la hoguera.
Algunos creyeron que podrían refugiarse más allá del alcance de las autoridades de la inquisición española y portuguesa. La literatura rabínica de la edad media se encuentra llena de historias de Bnei Anusim que se escaparon hacia rumbos más seguros, como Amsterdam, donde realizaron ceremonias de “retorno” al tiempo en que se reunieron a la comunidad judía.
Otros, sin embargo, no tuvieron la misma suerte. Los agentes de la inquisición
persiguieron a los “Nuevos Cristianos” hasta el fin del mundo, llegando a lugares
tan lejanos como India, Angola y Sud América, cazando a aquellos que eran
sospechosos de seguir los rituales judíos en secreto. Tan sólo en el siglo XIX – ¡si! hace tan solo 100 años atrás – la inquisición dejó oficialmente de funcionar.
Pero los Bnei Anusim, siguiendo los pasos de sus antecesores judíos, sobrevivieron a sus perseguidores.
Durante la última década, he trabajado con y conocido a Bnei Anusim de España, Portugal, Brasil, Perú, Colombia, Ecuador y el sudeste de los Estados Unidos. He oído sus relatos, he estudiado su historia, y me he dedicado a asistirlos en su viaje de regreso al pueblo judío.
Además del Rabino Ben Avraham, Shavei Israel cuenta con un emisario de tiempo completo, el Rabino Elisha Salas, en el norte de Portugal, lugar donde
históricamente se encuentra la más grande concentración de Bnei Anusim.
Y en Jerusalem, nosotros operamos Majón Miriam, un instituto educacional de habla hispana y portuguesa, donde cientos de Bnei Anusim fueron exitosamente
preparados para su retorno al judaísmo y al pueblo judío.
Pero la tarea de asistir a los Bnei Anusim es un desafío de proporciones nacionales, y no puede y no debe ser la tarea de tan sólo una organización o institución.
Este es un asunto que está relacionado con la historia y el destino judío, y es el
pueblo judío en conjunto quien debe abrazar a los Bnei Anusim y darles la
bienvenida de regreso a nuestras filas.
Está de más decir, que los desafíos que los Bnei Anusim confrontan son
generalmente enormes y desalentadores. Algunas comunidades les cierran las
puertas en la cara, mientras que otros cuestionan su sinceridad o su motivación.
Esto, generalmente lleva a grandes niveles de frustración y angustia para muchos Bnei Anusim, los cuales no pueden comprender por qué algunos de sus compañeros judíos les pon en obstáculos en el camino.
Por tal razón, es necesario que todos nosotros hagamos lo posible para cambiar
esta situación, a través de educar al público judío y a los miembros del gobierno
sobre el renacimiento de los Bnei Anusim.
Hay distintas formas mediante las cuales dicho objetivo puede ser cumplido, desde organizar charlas hasta eventos en las sinagogas y los centros comunitarios.
Juntar material en internet, enviárselo al rabino, y pedirle que dedique una prédica al tema. Escribir a organizaciones y líderes judíos y presionarlos para que pongan al tema de los Bnei Anusim en la agenda de la judería mundial.
Corregir una injusticia que fue llevada a cabo hace quinientos años atrás, por
supuesto llevará su tiempo, y mucha paciencia y fortaleza será necesaria.
Pero con persistencia y determinación, podremos corregir el daño histórico que fue realizado a los Bnei Anusim y a sus ancestros, y ponerle fin al largo y doloroso camino.
Shavei Israel.
