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Apellidos judíos – ¿qué origen tienen?

| Por: Jorge Magalhães |
| Parte 1
¿Por qué llevo el nombre de mi bisabuelo que falleció antes de que nazca? Los judíos ashkenasíes dan a sus niños los nombres de los ascendientes fallecidos. Esto, tiene que ver con la creencia del reestablecimiento del alma y con el honrar la recordación de un muerto. Si pudiese seguir su árbol genealógico, alguien que se llama Moisés encontrará tatarabuelos llamados Moisés a lo largo de las generaciones. Los judíos sefaradíes, dan a sus hijos los nombres de los abuelos que generalmente están vivos. Así, en el árbol genealógico, va a encontrar los mismos nombres cada generación y media. Si alguien lee la historia de España, no sabrá a veces distinguir quién murió y quién continúa vivo. ¿Será el abuelo o el nieto? Otras veces, encontramos al hijo con el mismo nombre que el padre, esta es una costumbre cristiana que se encuentra entre los judíos sefaradíes después de que dejaron España, debido a la inquisición. A diferencia de los aristócratas y de las personas ricas, los judíos no tenían apellidos en la Europa Oriental antes de los años napoleónicos, a principios del siglo XIX. La mayor parte de los judíos en los países conquistados por Napoleón, como Rusia, Polonia y Alemania, decidieron adoptar apellidos para la cobranza de impuestos. Entretanto, después de la derrota de Napoleón, muchos judíos dejaron estos nombres y volvieron a la denominación “hijo de”, surgiendo así apellidos como: Mendelsohn, Jacobson, Levinson, etc. Durante la llamada emancipación, los judíos más de una vez reciben la orden de adoptar apellidos. En Austria y en Galicia, el emperador José obligó a los judíos a adoptar apellidos en 1788. Las “Listas de los Apellidos” del imperio Austro-húngaro, en general, usaban palabras en alemán, muy parecidas al idish. En Polonia ordenaron utilizar apellidos en 1821 y en Rusia en 1844. Es probable que algunas familias de las familias judías hayan recibido apellidos en los últimos 175 años o menos. En Francia y en los países anglosaxos, los apellidos retornaron en el siglo XVI. También los judíos sefaradíes recuperaron sus apellidos después de varios siglos. España, antes de Fernando e Isabel, representó una época de oro para los judíos. A pesar de esto, los mismos fueron expulsados por Isabel, en el mismo año en que Colón partió a América. Es dicho, que los primeros judíos americanos, también eran sefaradim. Significado de los apellidos Apellidos askenasíes: Muchos de los apellidos judíos utilizan combinaciones de colores, de elementos de la naturaleza, de oficios, ciudades y características físicas. Un pequeño ejercicio es preguntar: ¿cuántos apellidos judíos podemos reconocer con las raíces de las siguientes palabras? Utilizando estas palabras y combinándolas con sílabas tales como “son”, hijo; “man”, hombre; “er”, que designa lugar, agregándose, preferentemente, antes o después del nombre de una ciudad, logramos formar muchos apellidos actuales. En muchos países se adaptaron las terminaciones de los sobrenombres al idioma del país, como el sufijo “ski”, “sky” o “ska” (para nombres de mujer), “as”, “iak”, “shvili”, “wicz” o “vich”. En Polonia, la mujer tenía un apellido diferente al masculino, terminaba en “ska”, en lugar de “ski”, indicando así el género. De esta forma, con la misma raíz, tenemos por ejemplo: Gold, que deriva en Goldman, Goldrossen, Goldaniski, Goldanska, Goldas, Goldiak, Goldwicz, etc. La terminación indica que idioma se hablaba en el país que dio origen al apellido. • Nombre de ciudades o país de residencia: Berlín; Berliner; Frankfurter; Danzinger; Oppenheimer; Deutsch o Deutscher (alemán), Pollack (polaco); Breslau; Mannheim; Cracóvia; Warshaw (Varsovia); Apellidos sefaradíes Entre los apellidos judíos españoles, es fácil reconocer oficios designados en árabe o en hebreo, como: Amzalag (joyero); Saban (jabonero); Nagar (carpintero); Haddad (herrero); Hakim (médico). • Profesiones relacionadas con la sinagoga: Hazan (cantante); Melamen (maestro); Dayan (juez); Cohen (sacerdote); Levy , Levi (ayudante del templo); Muchos apellidos españoles adquirieron pronunciación ashkenazí en Polonia, como por ejemplo, Castelanski, Luski (que viene de la ciudad Huesca, en España) o tomaron como apellido Spanier (español), Fremder (extraño) o Auslander (extranjero). En Italia, la inquisición se instaló más tarde que en España, lo que llevó a los judíos italianos a que emigraran a Polonia. Aparecieron, entonces, apellidos tales como Italiener y Welsch o Bloch, dado que Italia también era llamada Wloche en alemán. continuará… |
Parsha Vaigash

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Luego que Biniamin fuera acusado de robar la copa de plata de Iosef, lehudá se aproximó a éste y le formuló una elocuente apelación. Señaló el amor y el afecto especial que su padre Iaacov sentía por el único hijo que le quedaba de su esposa Rajel. El amor era tan intenso que el alma de Biniamin era tan cara a Iaacov como la suya propia. |
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De hecho, continuó lehudá, cuando Iaacov viera que Biniamin no había regresado con ellos, la decepción le causaría, seguramente, la muerte… |
El candelabro de mi abuela

Mi abuela es una mujer dulce y pequeña, de apenas un metro y medio de altura. Su candelabro, de más de medio metro de alto, era más que un simple candelero. Era un símbolo familiar, un imán que nos reunía.
En las vísperas de Shabat, Bobe se ponía un pañuelo de Shabat especial. Con gran fanfarria encendía cada vela. Cuando terminaba de encender la última candela, permanecía delante del candelabro con sus ojos cerrados. Lágrimas corrían por sus mejillas. Ella oraba por su marido, sus hijos casados y sus nietos. Hablaba en idish: “Estimado Padre en el Cielo, mira y protege a mi marido, hijos y nietos. Sea Tu voluntad que crezcan personas buenas, fieles a nuestra religión. Por favor concédele sustento y paciencia a mi estimado marido. Cuídanos a todos” .
Todos estábamos de pie alrededor de la mesa de Shabat con respeto. Bobe se parecía a una reina que hablaba al Rey de Reyes, a Di-s Omnipotente. Cuando terminaba su Plegaria, empezábamos nuestro Shabat.
Cuando nuestra familia creció, Bobe estaba más tiempo con sus velas. Cuando cumplió 94 años, tenía muchos nietos casados que también tenían hijos propios. Había cinco generaciones en la familia de Bobe. Al encender las velas, Bobe oraba por cada miembro de la familia.
Su candelabro estaba hecho de plata sólida con una base fuerte de plata. Todo el año tenía tres ramas de dos velas. En el medio un tallo era para otra vela. La costumbre tradicional para la víspera de Shabat es encender una vela por el padre, madre e hijos. Cuando nace un hijo, se agrega otra vela de Shabat. Mi abuela encendía cinco velas. Durante la semana de Janucá, ella agregaba dos ramas de dos velas cada una, haciendo un total de nueve velas. El candelabro estaba construido de forma que los posa-velas podían quitarse e insertarse en su lugar tacitas de aceite para el encendido especial de Janucá. Su candelabro de Shabat se convertía en Janukiá.
Durante la semana de Janucá ella le entregaba su preciado candelabro a mi abuelo para encender las velas de la fiesta. Janucá era nuestro tiempo más feliz. Todos los hijos, nietos y bisnietos venían a la casa de Bobe y Zeide para recibir el Janucá guelt (dinero de Janucá) y unirse al encendido de la Janukiá. Zeide estaba de pie orgullosamente, como un Cohen, el sacerdote del Gran Templo, cuando encendía la Menorá.
Cuando Zeide murió, Bobe pasaba sus inviernos en Miami. Y llevaba sus candelabros con ella. ¡Cada Shabat Bobe lustraba los candelabros de plata y oraba:”¡Que mi mazl (suerte) brille siempre!”
Todos esto se acabó cuando alguien robó su Candelabro. Bobe estaba marchita. Su cuerpo pequeño se agitaba como un sauce en la tormenta cuando hablaba sobre su más preciada posesión, su candelabro. ¿Cómo podían robarlo? Su única preocupación era cómo encendería sus velas.
Ella creía que su Candelabro volvería. “He orado para que el Candelabro nos protegiera, y estoy segura de que el Candelabro ha hecho eso.
Ahora rezo para que el Candelabro vuelva a mí.” Con determinación silenciosa ella oró y oró. La familia no sabía qué hacer. Inesperadamente un amigo de la infancia de Austria, el lugar de nacimiento de Bobe, nos visitó y avisó:
“Nunca había visto una Candelabro como la que vi hoy. Sorprendentemente vi una réplica de tu Candelabro, en la vidriera de una tienda de regalos”
Nos quedamos mudos.¿Podría ser que nuestro invitado había visto Candelabro robado? ¡Bobe saltó y dijo:”¡Vamos a recuperar mi Candelabro! ¡¡¡Pronto será Janucá y lo necesito!!!”
Bobe, mis padres, la dama de compañía de Bobe, y un policía fueron a la tienda de regalos. Con un destello en sus ojos y un grito de alegría Bobe tomó su Candelabro y dijo: “Nos has protegido y ahora regresas a casa conmigo.” Antes de que cualquiera pudiera decir algo, Bobe asió el Candelabro del estante y lo sostuvo cerca de su corazón. Nadie podía detenerla. Los vecinos de Bobe, judíos y no judíos, se unieron en su regreso triunfante a casa. Cuanto más se acercaba a su hogar, más personas se le unían. Bobe, vestida al estilo europeo, cargando un Candelabro casi tan grande como ella, seguida por una procesión de familiares y amigos, era un espectáculo memorable. Era de verdad un gran desfile de Janucá.
El Candelabro recibió una limpieza especial, y ese fue el Janucá más luminoso en la casa de Bobe.
¿Quién dijo que los milagros ya no suceden?
La espada del Islam.

| La yihad es la revolución permanente para el movimiento islámico”, escribió Sayyib Qubt, uno de los ideólogos del fundamentalismo, en su libro más emblemático, “Señales en el camino”, publicado en 1964. Su homólogo pakistaní, Abu Ala al Maududi, fundador de la sanguinaria Yamaa Islamiya -responsable de los atentados de Bali- fue igualmente explícito en los libros que publicó, antes de morir en Lahore en 1979: “o hay islam o hay yahiliyya”, es decir, o hay islam, o hay apostasía, maldad contra Dios. La opción, pues, para el buen creyente se planteaba como inexorable.
Años antes, Hasan al Banna, el fundador en 1928 de los Hermanos Musulmanes y padre espiritual de todas las organizaciones yihadistas del mundo, ya había asegurado que la yihad bélica era el único camino para retornar la gloria a la Umma, es decir para avanzar en el sueño de una comunidad musulmana planetaria. A diferencia de la yihad del corazón, que es una lucha espiritual, la yihad de la espada necesitaba organización, captación y acción violenta, y para esa triple necesidad, trabajaron a fondo desde principios del siglo veinte. Lo primero que resulta fundamental entender, pues, es que la violencia yihadista ni es un fenómeno reciente, ni es local, ni es explicable en términos de terrorismo clásico. Sus tiempos no son los nuestros, sus causas no son las obvias, sus movimientos no son previsibles. Observado el fenómeno con la lupa geopolítica, sus motivaciones podrían vincularse a causas nacionales clásicas -Cachemira, Palestina, Chechenia, Mindanao, los uigures de Xinjiang…-, pero en realidad esas causas no son el objetivo del yihadismo, sino la fuente de sus justificaciones. Solo hace falta leer los escritos de sus líderes, para entender que la concepción occidental del yihadismo, es inservible. Dokky Umarov, en su proclamación unilateral del Emirato Islámico del Cáucaso, lo dijo claro: “Nosotros somos parte indivisible de la Umma islámica y no es necesario determinar las fronteras. El Cáucaso está ocupado por kuffar (infieles) y apóstatas y es Dar al Harb, el territorio de la guerra, y nuestra tarea prioritaria es convertir el Cáucaso en Dar as Salam (la Casa de la Paz), estableciendo la charia y expulsando a los kuffar. Después de expulsarlos, debemos reconquistar todos los territorios históricos de los musulmanes, y estas fronteras están más allá de los límites del Cáucaso”. Su homólogo, Ayman al Zauahiri, el ideólogo de Al Qaeda, escribió en la famosa fetua de 1998, “todo musulmán que esté en condiciones de hacerlo tiene el deber personal de matar a los americanos, a los judíos y a sus aliados, en cualquier país donde sea posible”. Y así hasta el infinito. Como me he permitido señalar a menudo sobre del yihadismo, nuestro primer problema es que no leemos sus textos. Este es el decálogo para entender el fenómeno totalitario más importante desde el nazismo. Primero, es planetario, es bélico y su trinchera es el mundo global. Segundo, se alimenta de causas nacionales, pero no cree en ellas. Su finalidad es la República Islámica mundial. Tercero, no presenta organizaciones clandestinas al uso, sino una filosofía general que permite la autonomía de sus seguidores, una especie de franquicia del terrorismo. Cuarto, se nutre de jóvenes de barrios pobres, sin perspectivas ni esperanzas, necesitados de sentido en su vida. Quinto, mezcla con perversa inteligencia épica, religión y nación, de manera que da trascendencia tanto terrenal como espiritual. Sexto, lleva miles de muertos en todo el mundo. Séptimo, su estrategia es la desestabilización permanente. Octavo, mueve mucho dinero. Noveno, es minoritario en el islam, pero su movimiento genera millones de simpatizantes. Décimo, usa el nombre del islam, pero es el principal asesino de musulmanes en todo el planeta. Este fenómeno es el que ha asesinado a decenas de personas en la India. Y en Bali, y en Jerusalén, y en Nueva York, y en Buenos Aires, y en Yemen, y en Londres y en Madrid… |
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Pilar Rahola |
¿Un universo sin Dios?

Hasta principios del siglo veinte, los astrónomos sostenían tres posibles modelos de universo:
1-El universo puede ser estático.
De acuerdo con esta teoría, aunque las atracciones gravitacionales mutuas pueden mantenerse juntas en forma de sistemas solares y galaxias, cada uno de estos grupos estelares-terrestres se deslizan a través del espacio con su propia trayectoria al azar, sin relación con el curso que llevan los otros grupos de estrellas y planetas.
El modelo estático es compatible con ateos y creyentes. Un universo así, pudo haber sido creado por Dios en algún momento en la historia, pero también pudo haber existido por siempre sin la necesidad de un Dios.
2-El universo puede estar oscilando.
Puede ser un balón cósmico expandiéndose y contrayéndose alternadamente. Por algunos billones de años se inflaría, expandiéndose hacia un vacío absoluto. Pero la atracción gravitacional de cada estrella y planeta tirando entre sí, eventualmente detendría esta expansión hasta que todo el proceso se revierte y el balón regresa hacia sí mismo. Todo lo existente eventualmente se estrellaría en el centro del universo, liberando inmensas cantidades de luz y calor, explotando todo hacia afuera en todas direcciones y empezando la fase de expansión otra vez.
Un universo así también pudo haber sido creado por Dios, o pudo haber existido siempre sin un Dios.
3-Finalmente, el universo puede estar abierto.
El universo puede ser un balón cósmico que nunca se reduce. Si toda la atracción gravitacional de las estrellas y los planetas no pudiera parar la explosión inicial, como en el modelo oscilatorio, el universo estaría desbordándose hacia la nada por siempre. Eventualmente las estrellas se agotarían y una cortina de oscuridad congelada cubriría toda la existencia. Un universo así nunca podría volverse a la vida por sí solo. Existiría en un momento de la historia, brillaría gloriosamente y pasaría a una irrevocable oscuridad.
Este último modelo propone que antes de la explosión (única), toda la materia y la energía del universo estaban contenidas en una singularidad, en un punto pequeño que estuvo quieto en el espacio eternamente hasta el momento anterior a ser detonado.
Este modelo propone una paradoja: Los objetos en descanso - como la singularidad inicial - quedan en el mismo estado, a menos de que actúen bajo una fuerza externa; Entonces, ya que el punto inicial contenía toda la materia y la energía, y nada (al menos nada natural) existía fuera de esta singularidad ¿qué pudo haberlo causado que explote?
La resolución más simple de la paradoja es que algo sobrenatural hizo que el universo exista. El modelo abierto del universo implica un creador sobrenatural - un Dios.
La Teoría de la Relatividad
En 1916 Albert Einstein difundió su primer borrador sobre su teoría general de la relatividad, y el mundo científico se conmovió notablemente. Parecía que Einstein había revelado los secretos más profundos del universo. Sus ecuaciones también causaron algunos problemas - dilemas técnicos, problemas matemáticos - pero no el tipo de cosas que le interesarían a los periódicos o a las revistas científicas más populares.
Dos científicos notaron los errores. Más tarde en 1917 el astrónomo danés Willem de Sitter, revisó la teoría de la relatividad y le respondió detalladamente a Einstein, recalcándole el problema y proponiéndole una solución radical: la relatividad general sólo podría funcionar si todo el universo explotara, dirigiéndose en todas direcciones, desde un punto central.
Einstein nunca respondió a la crítica de Sitter. Después, en 1922, el matemático soviético Alexander Friedmann llegó independientemente a la conclusión de Sitter. Si Einstein estaba acertado - Friedmann predijo - el universo debería estar expandiéndose en todas direcciones a una alta velocidad.
Mientras tanto, el astrónomo Vesto Slipher fue testigo del movimiento explosivo del universo. Usando el telescopio del observatorio Lowell en Flagstaff, Arizona, Slipher descubrió que docenas de galaxias en realidad estaban esparciéndose desde un punto central.
Entre 1918 y 1922, Sitter, Friedmann y Slipher, independientemente compartieron sus descubrimientos con Einstein, pero extrañamente él se resistió a su solución - como si, en su mente, se hubiese dado cuenta de las implicaciones teológicas de un universo en explosión.
Inclusive Einstein escribió una carta a Zeitschrift fur Physik, una renombrada revista técnica, llamando a las sugerencias de Friedmann “sospechosas” y respecto de las de Sitter, Einstein dijo: “Esta situación (de un universo expandiéndose) me irrita”. En otra nota, Einstein tranquilizó a uno de sus colegas diciendo: “Todavía no he caído en las manos de los sacerdotes” - una referencia clara hacia Sitter, Friedmann y Slipher.
El Descubrimiento de Hubble
En 1925, el astrónomo norteamericano, Edward Hubble le dio al modelo estático del universo un golpe muy grande. Utilizando hasta ese entonces el telescopio más grande del mundo, Hubble reveló que cada galaxia dentro de las 6 x 1017 millas alrededor de la tierra estaba retrocediendo.
Einstein se rehusó obstinadamente a reconocer el trabajo de Hubble. Continuó enseñando el modelo estático por otros cinco años hasta que viajó de Berlín a Pasadena para personalmente examinar la prueba. En la conclusión del viaje, Einstein admitió: “Las nuevas observaciones de Hubble… hacen parecer que la estructura general del universo no es estática”.
Einstein murió en 1955, modificó un poco su posición pero no estaba completamente convencido de que el universo se estaba expandiendo.
El Sonido del Big Bang
Diez años después, en 1965, Arno Penzias y Robert Wilson estaban calibrando un detector súper sensitivo de microondas en los laboratorios Bell de Nueva Jersey. No importaba donde los dos científicos apuntaran, el instrumento sonaba siempre con el mismo tipo de sonido - regular, con tres grados Kelvin (3K). Los dos empleados del laboratorio leyeron un escrito sobre la relatividad general de un estudiante de Alexander Friedmann. El ensayo predecía que los residuos de la explosión más reciente del universo deberían ser detectables en una forma de microondas débiles, más o menos con “5 grados Kelvin”.
Los dos científicos se dieron cuenta de que habían descubierto el eco de la explosión más grande de la historia: “el Big Bang”. Por este descubrimiento, Penzias y Wilson recibieron el Premio Nobel.
El descubrimiento de los “3k” descartó el modelo estático del universo. Sólo quedaban dos modelos más: uno que funcionaba con Dios y uno que lo hacía sin Su presencia.
El último punto a tratar fue: ¿El universo inicial ha explotado una infinidad de veces (el modelo oscilatorio) o sólo una (el modelo abierto)?
Los investigadores sabían que este punto podría ser tratado determinando la densidad promedio del universo. Si el universo contenía el equivalente a un átomo de hidrógeno en un espacio de 10 pies cúbicos, entonces la atracción gravitacional entre las partículas sería lo suficientemente fuerte como para detener y regresar la expansión. Eventualmente, habría una “gran implosión” (big crunch) que llevaría a otro big bang (después a otro big bang, etc.). Pero, si por el contrario, el universo contuviera menos que esta densidad, entonces la fuerza explosiva del big bang, sobrepasaría todas las fuerzas gravitacionales y todo se esparciría por siempre.
El Pánico y Su Resolución
Curiosamente, la muerte del modelo estático, inspiró pánico en muchos círculos del mundo científico. Matemáticos, físicos, y astrónomos unieron fuerzas para probar la eternidad del universo.
El Dr. Robert Jastrow, posiblemente el mejor astrofísico del momento y director del Centro Nacional Goddar de Aeronáutica, Administración y Estudios Espaciales, fue nombrado jefe de investigación del proyecto. Por quince años, Jastrow y su equipo trataron de demostrar la validez del modelo oscilatorio, pero la información demostró resultados diferentes.
En 1978 Jastrow publicó el reporte definitivo de la NASA, impresionando al público con el anuncio de que el modelo abierto era probablemente correcto. El 25 de junio de ese mismo año, Jastrow escribió sobre sus descubrimientos en la revista New York Times:
“Este es un desarrollo por demás extraño, inesperado por todos, menos por los teólogos. Ellos siempre han aceptado la palabra de la Biblia: “En el principio Dios creó el cielo y la tierra…”. Para el científico que ha vivido con su fe en el poder de la razón, la historia acaba como un mal sueño. Ha escalado las montañas de la ignorancia; estaba a punto de conquistar el punto más alto; y mientras se empujaba para llegar a la roca final, fue recibido por una banda de teólogos que han estado allí sentados por siglos”.
El Dr. James Trefil, un físico de la Universidad de Virginia, independientemente confirmó el descubrimiento de Jastrow en 1983. Los doctores John Barrow, astrónomo en la Universidad de Sussex, y Frank Tipler, un matemático y físico en la Universidad de Tulane, publicaron resultados similares en 1986.
Génesis Confirmado
En la reunión de la Sociedad Astronómica Americana en 1990, el profesor John Mather de la Universidad de Columbia, un astrofísico que sirve como miembro del Centro Goddard de la NASA, presentó “la prueba más grande” de la existencia de un universo abierto.
De acuerdo con el reportero del Boston Globe que cubría la conferencia, el profesor Mather fue recibido entre grandes aplausos, lo que llevó al presidente de la reunión, el Dr. Geoffrey Burbridge a comentar: “Parece muy claro que el público está a favor del libro de Génesis - al menos, el primer versículo parece haber sido confirmado”.
En 1998, los doctores Ruth Daly, Erick Guerra y Lin Wan de la Universidad de Princeton, anunciaron a la Sociedad Astronómica Americana: “Podemos afirmar con un 97.5% de seguridad que el universo se va a expandir por siempre”.
Más tarde en ese año, el Dr. Allan Sandage, un renombrado astrofísico del equipo de la Instituto Carnegie de Washington, fue citado en el The Time New Republic diciendo: “El big bang es mejor entendido como un milagro desencadenado por algún tipo de poder trascendental”.
El columnista de la revista Newsweek, George Will empezó su columna del 9 de noviembre de 1998 con el siguiente título: “Próximamente, la Unión Americana de Libertades Civiles o algún grupo similar de litigantes seculares, va a presentar un pleito contra la NASA, culpándolos de que el telescopio espacial Hubble, inconstitucionalmente le da bienestar a los religiosos”.
Permiso Para Creer
Ese mismo año, la revista Newsweek reportó un giro inesperado en la opinión de los “alguna vez apasionados agnósticos”: “cuarenta por ciento de los científicos americanos ahora cree en un Dios personal - no necesariamente un poder inefable presente en el mundo, sino una deidad a quien le rezan”.
Es claro que hay matemáticos, físicos, astrónomos y cosmólogos que prefieren no creer en Dios. Por una variedad de razones, prefieren creer en que nuevas leyes naturales van a ser descubiertas, o que una nueva evidencia va a aparecer y revertir el modelo actual de un universo abierto y creado.
Para muchos, en la comunidad científica, la evidencia es persuasiva. Para otros, la cosmología moderna les ofrece un permiso para creer.
Parashat Toldot.

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Durante sus primeros veinte años de casados, Itzjak y Rivká no tuvieron hijos… |
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Rezaron a Di-s y El atendió sus oraciones y los bendijo dándoles mellizos Esav, el mayor, era un hombre de campo, un cazador. Iaacov, el menor era un erudito que se pasaba todo el tiempo estudiando la Torá. Cada progenitor tenía su hijo favorito. ltzjak mostraba afecto por Esav, en tanto que Rivká prefería a Iaacov, |
La comunidad de Salonica, una metrópolis judía.

| Por: Rabino Eliahu Birnbaum
Parte 1 |
¿Qué es Janucá? ¿Cómo encienden las velas de Janucá en Grecia?
Este año tuve el privilegio de encender la sexta vela de Janucá en Grecia. Por una parte se ven los impresionanes restos de la Acrópolis, que simboliza el poderío y la belleza de la antigua ciudad griega convertida con el paso del tiempo en una mera atracción arqueológica para turistas, sin ninguna señal de vida. Por la otra, la comunidad judía encendió este año las velas de Janucá en la Plaza Psycho, la plaza central de Atenas, con la debida autorización del ayuntamiento y las autoridades. Cuando pregunté a los Grandes Rabinos y los dirigentes comunitarios cómo reaccionan los judíos de Grecia ante la frase: “Cuando el malvado imperio griego se impuso a tu pueblo de Israel para hacerle olvidar la Torá”… “y los griegos se unieron contra mí… y abrieron una brecha en la muralla y contaminaron todos los óleos”, me respondieron que encontraron una solución sencilla: cuando traducen esa plegaria al griego, dicen “el imperio sirio” y no mencionan a Grecia. Así, el malvado imperio griego fue sustituido por otro… Por medio de ese pequeño cambio histórico resuelven la doble lealtad al Estado griego y al judaísmo. Hasta el presente, en la escuela judía se enseña que el “imperio malvado” era Siria, y no Grecia. La comunidad de Salónica, una metrópolis judía La comunidad de Salónica era conocida como una “metrópolis judía”. A fines de la época del Segundo Templo ya había en ella una comunidad judía, y hay quienes piensan que los judíos se habían establecido allí desde el siglo II a.e.c. Los judíos que se encuentran en Grecia desde tiempos del Primer Templo se apodan “romaniotes” y conservan costumbres y tradiciones peculiares. Muchos judíos llegaron a Salónica desde Alemania (Askenaz) en 1376, Francia, Italia y Mallorca (1394). Después de la expulsión de España en 1492 llegó otra ola de judíos, que habían huido de España por el edicto de expulsión del Rey Fernando y la Reina Isabel y que conformaron la mayor parte de la comunidad (en aquellos tiempos llegaron más de 20.000 judíos). En el siglo XVI llegaron a Salónica anusim de España y Portugal, que retornaron al judaísmo. En aquel entonces la ciudad contaba con más de 40 sinagogas; cada grupo de inmigrantes fundaba una comunidad separada según su país de origen, y guardaba fidelidad a su región de procedencia y a sus costumbres características. Al leer el libro de viajes de Benjamín de Tudela (1160) se puede tomar conocimiento con la larga historia de los judíos de Salónica: “Y desde allí a través de dos mares, la ciudad de Selix (Salónica), que es muy grande y cuenta con cerca de quinientos judíos”… A diferencia de Pablo (el católico) que señaló que durante su permanencia en la ciudad trató de convertir a los judíos: “Atravesando Anfípolis y Apolonia llegaron a Tesalónica, donde los judíos tenían una sinagoga. Pablo, según su costumbre, se dirigió a ellos y durante tres sábados discutió con ellos” (Hechos de los Apóstoles 17:1). Por lo visto, el encuentro tuvo lugar en la sinagoga Etz Hahaim, la primera de Salónica. El Imperio Otomano abrió sus puertas para recibir a todos los inmigrantes y expulsados, y les confirió libertad de culto y de credo. En 1912 había en Salónica 80.000 judíos, que constituían la mayor parte de la población de la ciudad y dejaban su impronta en ella. Durante siglos, los judíos de Salónica desarrollaron la ciudad a nivel comercial, industrial y bancario. Bien sabido era que, puesto que muchos judíos se dedicaban la comercio, el trabajo en el puerto y en los talleres, el puerto de la ciudad no trabajaba los sábados y las festividades judías, y la ciudad parecía desierta. Durante muchos siglos hubo en ella grandes sabios. Se sabe que el Rabino Yosef Caro vivió algunos años en Salónica, y que dos Primados de Sión sefardíes se desempeñaron antes como rabinos en Salónica: el Rabino Iaacov Meir fue rabino de Salónica en 1908-1920, y el Rabino Ben Zion Meir Uziel lo sucedió en el cargo. Shabtai Zvi, el falso mesías, no omitió a los judíos de Salónica y en 1655 llegó a ella desde Esmirna (Turquía) y se proclamó mesías. Salónica fue también una metrópolis judía por haber sido un centro de estudios de la Torá y de impresión de importantes libros sobre las fuentes de la cultura judía. Desde 1510 salieron más de 3.500 libros de las imprentas judías de la ciudad, algunas de ellas famosas e importantes, como la de los hermanos Soncino. En los siglos XIX y XX se publicaban en Salónica más de 30 periódicos y revistas en ladino y griego, testimonio de la vasta actividad cultural y sionista desplegada en ella; asimismo, había más de 15 escuelas judías, un hospital y una asociación de ayuda a los enfermos (Bikur Holim). Hoy en día, la situación cambió por diversas razones, en especial por el Holocausto que destruyó la comunidad. En toda Grecia quedan unos 3.000 judíos en Atenas, 1.000 en Salónica, 500 en Larissa y algunas decenas en Golush, Janina, Halkida, Rodas y Kerkira. Sobre la doble identidad de los judíos de Salónica. Entre la expulsión de España y el Holocausto de los judíos de Europa Hoy en día, la comunidad judía de Salónica es muy pequeña y aún experimenta un trauma doble. Por un lado, sigue vivenciando la expulsión de España hace 500 años como parte de su memoria colectiva; por el otro, el Holocausto de los judíos de Europa no los omitió y dejó su impronta sobre ellos. Uno de sus rasgos más característicos parece ser el hecho de vivir en un estado de tensión permanente entre su condición de comunidad “sefardí” en su sentido primigenio, es decir, una comunidad expulsada de España y Portugal, y el hecho de ser la única comunidad sefardí cuyos miembros fueron exterminados en el Holocausto y de la cual casi no han quedado sobrevivientes (si examinamos los porcentajes de judíos asesinados en el Holocausto, se trata de más del 90%, una de las cifras más notorias con respecto a otras comunidades aniquiladas en Europa). Los nazis entraron a la ciudad en abril de 1941, y ése fue el anuncio de lo que habría de suceder: en febrero de 1943 emitieron decretos antisemitas y crearon el gueto de la ciudad. A partir de marzo empezaron las deportaciones a Polonia, en trenes de carga para transporte de caballos que los condujeron a los campos de exterminio y a los crematorios de Auschwitz y Birkenau. Según los registros alemanes, hubo 19 deportaciones de 46.061 hombres, mujeres y niños, del total de 50.000 judíos que vivían en Salónica en 1940. En el nuevo cementerio de la comunidad se observa un monumento en recuerdo del Holocausto, en el que se lee la siguiente insripción: “Este monumento fue erigido por los judíos de Salónica en memoria eterna de sus 50.000 hermanos, el 96% de los miembros de esta comunidad, hombres, mujeres y niños arrancados de sus hogares en 5703 por el ejército alemán y deportados a los campos de exterminio nazis, en donde fueron cruelmente asesinados. ¡Oh, tierra, no cubras su sangre!” Cuando se habla de los miembros de la comunidad se evoca la remota sensación histórica de España y la historia cercana de Alemania, que dejaron su impronta sobre ella y se fusionan en su identidad judía. La identidad de los judíos de Salónica se compone de “500 años y otros 600 años”. Tal como me dijera la Sra. Erica Prahia Zamor, directora del Museo Judío de Salónica, los judíos de la ciudad hunden sus raíces en Salónica, y no en Grecia. continuará… |

¿Por qué me llamo Moisés?

¿Qué es Janucá? ¿Cómo encienden las velas de Janucá en Grecia?